3 pasos prácticos para fluir en tu energía

Pasar del estancamiento, de la muerte a fluir en la energía de la vida es precisamente de lo que nos habla esta fiesta de Pascua. La muerte y resurrección de Jesus representa un paso de la muerte a la vida. Como teóloga, siempre siento a energía especial de esta fiesta, una energía que es muchisima más grande, fuerte y amplia de lo que pensamos.

Es la energía del cosmos, la energía del ser humano, la energía de todo crecimiento humano. Podemos verla en la naturaleza: despues de la muerte viene la nueva vida. En Alemania ahora es muy marcado  el paso de la estación de invierno a la de primavera. Los arboles que parecían muertos de repente empiezan a brotar, flores y hojas verdes salen por todos los lados. Todo lo que estaba seco y gris se viste de una exuberancia tremenda. Esta verdad la he podido ver en la vida en general, mi experiencia de vida me ha ido enseñando lo mismo. Pasando por lo que parece muerte, lo que es un estancamento, un paro empieza algo totalmente nuevo, increiblemente diferente de todo lo que habia antes. Muerte nunca es un final. Como todo es energía, y la energía no se disuelve, sólo cambia. Y sigue siendo la misma energía.

¿Qué nos hace estancar?

Para poder pasar más alla de lo que me deja estancado, lo que parece un final me tengo que abrir al flujo de la energía. Para poder percibir esta otra realidad de vida se requiere ojos despiertos y un corazón abierto.

Vivir en el pasado nos vuelve ciegos

La persona que sigue viviendo en el pasado dificilmente verá eso. No lo identifica y no lo puede disfrutar. Esto pasa a mucha gente, que está con la mirada fija en el pasado: en lo que hubo y lo que pasó, como le trataron en la familia y en el colegio y en el trabajo. Recuerdan a diario los valores y prejuicios con los que crecieron para luego tomarlos como referencia para su propia vida – ya sea que los vivan de la misma forma o que decidan vivir lo contrario. Recuerdan también los que le hicieron daño, y a veces lo recuerdan con tanta fuerza que logran crear las mismas situaciones una y otra vez en su vida, con diferentes personas, pero siempre las mismas situaciones, no importa por donde andan. Incluso cuando miran hacia el futuro sólo ven el pasado, porque estan pensando y planeando su futuro desde sus experiencias pasadas. ¡Claro, asi es imposible que pueda crecer algo nuevo!

Las emociones aprendidas y asimiladas nos atan

Otro referente que nos ata también son las emociones con las que estamos viviendo nuestra vida. En nuestras sociedades y familias nos estan educando y guiando con ciertas emociones que nos hacen muy manejables. El miedo y la angustia por ejemplo son emociones con los que trabajan muchos, desde nuestros padres – ¡cuantas veces las amenazas y la violencia intrafamiliar son instrumentos de educación! –  hasta la industria farmaceutica y las companías de seguros, entre otros. La culpabilidad es otra emoción fuerte, aplicada también en la relación intergeneracional o incluso en la publicidad.  Tanta cosa que se nos hace creer y sentir, que se graba muy profundamente en nuestro cuerpo: La carencia, el sentirnos necesitados, o sentirnos victimas sin influencia ni poder… todas estas emociones que nos hacen creer que seamos seres limitados. Nos hundimos en nuestras emociones, nos sentimos realmente seres limitados y como tales nos detenemos y no encontramos la salida hacia delante. Seguimos atrapados en la red de esta matrix, como una mosca en una telaraña.

Seguir ideales y objetivos ajenos nos hace estancar

Es muy común seguir objetivos e ideales de otras personas, de alguien que idealicemos, alguien que nos guste. O que adoptemos los objetivos de nos inculcaron desde pequeños. Pero esto de hecho nos aleja de nosotros mismos, nos desvia de nuestro ser más profundo y de nuestra energía. Es muy común que las personas que sigan objetivos ajenos se queden estancados en algún momento. Ya no avanzan, no salen las cosas, a pesar del esfuerzo que le pongan – ¡y le suelen poner muchisimo esfuerzo! – ¿Por qué? – Pues, porque se dan cuenta que se escapan las cosas, que no tienen las riendas, que no es „ su cosa“. Por lo tanto estan poniendo todo lo que pueden para dirigir todo hacia donde ellos quieren. Luchando contra corriente. En mi coaching, he podido comprobar que estas personas suelen acabar en un cansancio extremo llevando a la depresión y a enfermedades graves como el cáncer.

3 pasos para quedarte en tu energía

¿Cómo, entonces, se logra pasar del estancamiento, del pasado, de las emociones negativas, de la „muerte“ al flujo de la vida, de la energía de vida?

1. Creer en la vida

El primer paso es un paso de creer que la vida es más fuerte que la muerte. Un paso de confianza en que este flujo de energía y de vida no me va a dejar, sino que me lleva hacia otra situación, otra relación, otro trabajo, otra realidad. Esta corriente de energía siempre esta en movimiento, esta fluyendo. Todo cambia, a adonde me lleva voy a encontrar alegría y felicidad.

2. Volver al momento presente

Un segundo paso requiere algo de atención y concentración: el volver siempre al momento presente. Aqui ayuda mucho concentrarse en la respiración por algunos momentos, inhalar y exhalar profundo unas cuantas veces y darse cuenta como se paran los pensamientos locos y volvemos a estar en el momento presente. Este es un tiempo, un momento libre de toda idea o projección. ES nomás. En el momento presente todo es posible porque ahi se abre el campo de las posibilidades infinitas, no determinadas por nuestras experiencias pasadas.

3. Dejar fluir la emociones

En vez de hundirnos en nuestras emociones podemos ver y reconocerlas como lo que son: un programa que lo tenemos bién aprendido. Pero es sólo un programa, es sólo una voz que grita. Hay muchos programas más, hay muchas otras voces, los que califico negativos o positivos. Es un estado emocional, nada más. Y hay una buena noticia: detrás de cada emoción está también la emoción contraria. O sea, si yo siento miedo, esto significa que la valentia está ahi también. Si siento impotencia, el poder está al otro lado. Dejar fluir las emociones, de un lado al otro, del lado negativo al positivo, y ver como se mueve la energía, que es exactamente la misma, es un trabajo hermoso.

„ La tumba está vacia“, decían los apostoles, asustados, luego asombrados y maravillados. Este mensaje no es nada extraordinario, sino la experiencia que todos nosotros podemos hacer a diario. Cuando comprobamos que lo que nosotros percibimos como una tumba, un callejon sin salida o quiza una carcel de la que no sabiamos escapar, algo que nos parecía el final de todo – cuando todo eso resulto sólo el inicio de una vida más plena y de un gran paso de crecimiento.


Leave a Reply