5 pasos para estabilizar tus emociones en situaciones dificiles

Todos tenemos altibajos emocionales en nuestra vida y buscamos estabilizarnos. Los percibimos como momentos de mal humor que con suerte se van por su cuenta. Quizá hemos desarrollado inconsciente o conscientemente una técnica que nos ayuda a salir a flote. ¿Pero cómo es eso para personas que se encuentran en situaciones realmente dificiles: personas que sufren de una enfermedad como el cáncer o SIDA, los que han perdido su pareja, ya sea por separación o por muerte, o que estan enfrentando el desempleo después de muchos años de una vida laboral?

Encontrándose en una situación percibida como una amenaza existencial es sentir que falta la tierra bajo los pies. Bajones emocionales intensifican esta sensación. A mi, se me juntaron estos bajones con mi enfermedad, con la perspectiva o y veces la falta de perspectiva de sanación.  Razones más que suficientes para hundirse.

Y no me ayudó en absoluto que todos me dijeron: „¡Ten ánimo! ¡Piensa en cosas bonitas! ¡Sigue enfrentando todo con optimismo“. ¿Optimismo? ¿Yo? Ahi donde alguna vez había optimismo se halla ahora un vacio inmenso. En estos momentos siento un abismo insalvable entre mis emociones actuales y las que quiero tener y que bién sé que me harían mucho bién.

Necesitamos emociones positivas como el aire para respirar

¿Por qué es importante pasar de una emoción negativa, pesimista, triste a una emoción positiva, alegre? ¡Porque simplemente nos hace sentir mejor! Una emoción positiva nos da energía, ganas de vivir. Nuestro cuerpo se relaja, estamos más atentos a nuestro alrededor, otras personas nos salen al paso y nos ayudan o potencian nuestros sentimientos de alegría con su sonrisa y amabilidad. De pronto se van abriendo nuevas posiblidades y soluciones antes no pensadas. Es cierto que atraemos lo que estamos vibrando emocionalmente. Todos hemos tenido la experiencia de que cuando estamos de mal humor, viendo lo negativo de cada cosa, entonces lo que nos pasa es también así: los demás nos hacen faltar el respeto, las cosas nos salen mal o se ponen muy dificil.

Por lo tanto vale la pena encontrar el modo de estabilizar las emociones de forma consciente. ¡Qué bueno es ya no tener que estar a la deriva de las emociones cambiantes como un barco que anda a la merced de la tormenta! Si sabes cambiar tus emociones conscientemente siempre lo puedes hacer, en cada segundo que te das cuenta que te hace falta. Desarrollas una técnica importantísima para vivir la vida que quieres – una vida con estados emocionales que te apoyan y te fortalecen.

Hay 5 pasos básicos que ayudan a estabilizarse emocionalmente:

1. Identifico y sostengo la mirada

En un primer paso es preciso parar y darte cuenta del estado emocional en el que te encuentras en este momento. No pases por encima, no lo calles haciendo cualquier cosa que te distraiga, ya sea limpiar la casa o prender la tele… Tómate para ello un tiempito y búscate un lugar tranquilo.

Preguntate a tí mismo como lo haría una persona atenta e interesada: ¿Qué es lo que siento ahora? Observa lo que sientes sin evadirte ni taparlo. Sostén la mirada. Somos rápidos en distraernos: „Otra vez estoy en las mismas. No quiero sentir esto“. Si adicionalmente te juzgas de forma negativa por tener las emociones que tienes es muy probable que te hundas más aún.  Tampoco busques explicaciones por lo que te pasa ni personas que te parecen ser los culpables de lo que te pasa.

Simplemente oberserva e identifica lo que sientes:  tristeza, rabia, desaliento, sentimiento de inferioridad o lo que sea que sientas. Oberserva e identifica no más: „Ah, bueno, así siento en este momento. Qué interesante. Esto es una tristeza profunda“.

2.Acepto amorosamente

Después de identificarlo es importante acoger este estado emocional con aceptación. Demostrarme una compasión auténtica que no tiene nada que ver con este tipo de autocompasión que se suele hacer la victima.  Es más bién un aceptar con amor y cariño como lo haría si fuera un ser querido o un niño que viene con alguna pena.

3. ¡Yo no soy lo que siento!

Aunque te inunden las emociones y parezca que sólo ellas existen en este momento en ti: ¡Tu no eres lo que estas sintiendo! Esto es una verdad fundamental, sé consciente de ello. Tus emociones son sólo una parte de ti. En ciertos estados emocionales solemos perder el norte, por eso es bueno que lo tengas muy claro y te vayas convenciendo de ello: „¡Yo soy mucho más que eso!

4. Descubro el pensamiento detrás de la emoción

Detrás de cada emoción hay un pensamiento que la originó. Estos pensamientos son a menudo nuestras creencias profundas que se formaron ya muy temprano en nuestra vida y se basan en experiencias fuertes, incluso traumaticas.

Puede ser que piense „yo no valgo“ porque me dijeron esto de pequeño. Esta experiencia se grabó en mi de tal forma que se convirtió en una convicción. O yo tengo la creencia que no sé hacer bién las cosas. Entonces basta una reacción de impaciencia de alguien a mi lado y yo entiendo en seguida: „¡Tu no haces bién las cosas!“. Como he pensado esto muchisimas veces, este pensamiento pasa por mi cabeza tan veloz que conscientemente ni me doy cuenta. Pero este pensamiento despliega todo un programa. Porque el pensar que no hago bién las cosas está unido a la emoción que sentí la primera vez que me pasó algo que me hizo crear esta convicción. Y en seguida me siento inferior o triste.

Te invito a observar y descubrir qué pensamiento, qué creencia está detrás de tu estado emocional actual. Para ello es recomendable hacerlo también desde una actitud de observador interesado y amable.

5. ¡Tu decides lo que piensas  – y lo que sientes!

Ir identificando y observando la relación causal entre un determinado pensamiento y la emoción correspondiente te ayuda a conocerte mejor y te hace consciente del programa interno que tienes. Con un poco de práctica te darás cuenta cuando piensas otra vez de este modo. Aqui empieza la gran libertad: entonces puedes decidirte a no pensarlo. En el momento que se asoma aquel pensamiento, aquella creencia, puedes libremente optar por no engancharte, por no desencadenar este programa.

Libertad y claridad emocional

Dado este último paso, ya puedes disfrutar de tu libertad. Ya no eres como el barco arriba mencionado, a la merced de la tormenta. La tormenta vendrá, sin falta. Pero tu ahora eres la marinera, el marinero, que tiene experiencia y sabiduría para izar las velas como toca. Entonces no sólo que la tormenta no te hará daño sino que avanzarás más veloz.


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